jueves, 19 de enero de 2017

El precio de las cosas



Algunos lectores del blog me habéis preguntado, en alguna ocasión, que se podía adquirir con unos cuantos cornados, maravedis o una dobla. En esta entrada conoceremos que se decía en documentos privados y dotados de cierta “oficialidad”, pero también mencionaremos fuentes literarias que, en algunos casos, suelen ser una buena toma de contacto con la realidad cotidiana de lo que era el día a día en la Edad Media. Un claro ejemplo de ello es “La Celestina”.

Pero antes de intentar responderos a la cuestión inicial, tenemos que tener en cuenta varios aspectos:
  • El primero, que el precio de los productos y/o servicios no era siempre el mismo, por dos motivos: la inflación,  que provocaba un aumento en los precios en períodos de escasez, debida la misma a factores de sobra conocidos, como guerras, malas cosechas, epidemias, concentración en unas pocas manos …  
  • El segundo motivo, era el propio quebranto de la moneda, alterando su composición metálica o ley, sobre todo en el caso de la plata, fenómeno éste  muy común, como ocurrió, por ejemplo, durante  el reinado de Alfonso X.
  • Por último, el sistema monetario castellano y leonés es de una enorme complejidad y repito nuevamente lo de “enorme”. Por simplificar la cuestión, diremos que era prácticamente bimetálico, basado en el oro y el vellón. Además, se creó una unidad de cuenta para la plata, denominada “maravedí”, hasta la emisión del real. La equivalencia en peso plata y monedas de esta unidad de cuenta irá cambiando cambio en numerosas ocasiones durante los sucesivos reinados y, a veces, hasta varias veces por reinado. En consecuencia, dado que la alteración de la ley de las monedas era constante, la creación de nuevos tipos muy frecuente y los patrones de equivalencias difieren, según se estudie una moneda de oro, plata o vellón, el resultado es un auténtico sistema monetario caótico, que a día de hoy un servidor no ha logrado entender en su totalidad, aunque sigo en el empeño. 
  • El propio concepto de "maravedí" . El maravedí nació como una moneda (física) de oro durante el reinado de Alfonso VII (1126-1157), acuñandose en León por Fernando II (1157-1188) y Alfonso IX (1157-1188) , en Castilla por Alfonso VIII (1158-1214) e incluso en Portugal durante sus primeros años como reino independiente. El maravedí de oro o "morabetino" imitó el metal, la ley, el peso y el diámetro del dinar árabe (incluso Alfonso VIII grabó las leyendas con caracteres árabes. En tiempos de Alfonso X el maravedí pasa a ser moneda de plata, y en el último estadío de su evolución durante la época medieval, de vellón. En los documentos que citaremos más avanzada esta entrada, al ser posteriores al 1300, generalmente se referirán pagos en maravedís como unidad de cuenta, aunque habrá alguna excepción, como ya veremos.


Dado que el estudio de las equivalencias de los tipos monetarios no es materia directa de esta entrada, me conformo con mostrar dos tablas de equivalencia, a modo de ejemplo. La primera es de antes de emisión del real de plata, y la segunda posterior a ese momento. Ambas tablas nos servirán, para de forma aproximada, para hacernos una idea del “precio de las cosas”.



Son numerosas las referencias existentes sobre el precio de bienes y servicios en textos del medievo. Me ha parecido interesante citar algunos de los documentos recopilados en la obra “Referencias monetarias en la documentación del archivo de la Catedral de Córdoba (siglo XIV)” de Manuel Nieto Cumplido, Rafael Frochoso Sánchez, José María de Francisco Olmos y Joseph Pellicer I Bru.

Por citar algunos ejemplos, son muy numerosos los documentos relativos a los remates de “almonedas” o subastas realizadas por el Clero sobre el trigo y la cebada, estableciéndose como unidad principal de peso, la fanega (equivalente a unas 94 libras = 43,24 kilos, para el caso del trigo. En el caso de la fanega de cebada, igual a 70 libras = 32,20 kilos, equivalencias que también solían oscilar).

También conservamos documentos privados de compraventa, arrendamiento, donaciones, emplazamientos prejudiciales, reconocimientos de pago de deudas, etc. Aquí van algunos:

Documento (pergamino) de 20 de julio de 1301 (reinado de Fernando IV, 1295-1312) ACC, Caja R, nº 378. Gil Pérez, clérigo de la iglesia de Omnium Sanctorum de Córdoba, vende a Lope Aznares… un pedazo de olivar cerca de la Albaida al pie de la sierra… en 200 maravedis de la moneda blanca (según nuestra tabla primera, 10 dineros = 1 maravedí)

Dinero blanco de la guerra, Alfonso X, León. Imagen Cayón Subastas 2005, lote 176
Documento de 25 de octubre de 1302 (reinado de Fernando IV, 1295-1312) ACC, Caja T, nº 481. El Cabildo arrienda a Juan Abad de Portaclusa, las viñas… al pie de la sierra sobre Valparaíso… por vida y por 35 maravedis alfonsíes de renta anual (aquí el maravedí no hace referencia a la unidad de cuenta, sino a moneda física).



Morabetino (maravedí) alfonsí, Alfonso VIII, 1225 Safard, Imagen SoleryLlach, 2011, Lote 255
Documento (pergamino) de 12 de febrero de 1304 (reinado de Fernando IV, 1295-1312), Córdoba D.II, nº 215.Carta de venta de una casa con su algorfa (sobrado o cámara alta de la casa destinada a la conservación de grano), por 115 maravedis de la moneda de la guerra.
Documento (pergamino) de 11 de diciembre de 1312 (reinado de Alfonso XI, 1312-1350), Córdoba D. III 276. Carta de venta de un mesón con dos tiendas en la colación de S. Andrés... que linda con la casa de Per Alfonso, la calle, el corral de la carnicería y el adarve…por 2600 maravedis de la moneda blanca de la guerra (10 dineros = 1 maravedí)
Documento de 27 de octubre de 1315 (reinado de Alfonso XI, 1312-1350). ACC. Caja JHS nº 46. Venta de 4 yugadas (espacio de tierra de labor que puede arar una yunta de bueyes en un día) por 450 maravedis de los dineros de la guerra.
Documento (pergamino) de 8 de enero de 1340 (reinado de Alfonso XI, 1312-1350). Córdoba. B. VI, nº 584. Carta de venta de un horno para cocer pan por 1350 maravedis de los dineros de la guerra.
Documento de 15 de noviembre de 1342 (reinado de Alfonso XI, 1312-1350). ACC. Caja E. III nº 124. Testamento … Gonzalo Iváñez de Aguilar otorga … a su criado Lope García 1500 maravedis para un caballo por otro que le mataron.
Documento (pergamino) de 1 de agosto de 1345 (reinado de Alfonso XI, 1312-1350). ACC. Caja T. nº 1345. El Cabildo da a censo a GómezGarcía, tejedor y vecino de la villa de S.Nicolas, … 10 aranzadas de tierra para que las planten de majuelos (ciruelos silvestres)… y a partir de los 5 años deberán dar al Cabildo 1,5 maravedis por cada aranzada y el diezmo de los frutos a la catedral.

Realmente curiosos son los documentos de disposición testamentaria o “ultimas voluntades”, donde el finado establece a quiénes y dónde debe dirigirse su caudal hereditario, esto es, bienes inmuebles, animales, moneda, aperos, ropas, destino de criados y sirvientes, pago de deudas, pagos de servicios de sepultura y misas, donaciones a la Iglesia, etc.  Algún documento establece hasta disposiciones de manutención para hijos.

Documento (pergamino) de 3 de octubre de 1303 (reinado de Fernando IV, 1295-1312) ACC, Caja Pergamino. Testamento de Gonzalo Martín “el Adalid” por el que manda ser enterrado en la Iglesia de Sta. María a la que da 60 maravedis, 30 maravedis y 15 dineros para para sus misas… a la obra de la iglesia 20 maravedis … Manda 60 maravedis a dos cautivos (los cita sus nombres) para su rescate… manda se paguen sus deudas a Domingo Ibáñez, 20 maravedis por un trillo (apero de labranza para separar el trigo de la paja) que le tomó.
Documento (pergamino) de 18 de abril de 1349 (reinado de Alfonso XI, 1312-1350). ACC. Caja L nº 221. Testamento de Gonzalo Díaz de Azuaya … manda… que si Galiana que mora en Fuenteovejuna jurara ante los evangelios que dos hijos que tiene son míos Gonzalo y Rodrigo que le den a ella 100 maravedis y 200 a cada uno de sus hijos, para sustento.

Aunque en la mayoría de los documentos que hemos revisado los pagos se establecían en maravedis a secas, entendidos como unidad de cuenta (por lo que el pagador podía elegir el equivalente en monedas físicas, por ejemplo paguense 3 maravedis, según nuestra tabla primera, podría ser 20 dineros más 6 u 8 cornados), en otras ocasiones se especificaba la unidad de cuenta y la moneda física que había que utilizar para el pago en cuestión; y no solamente se trataba de moneda castellana, sino también “moneta que corriere por Castiella”, como es el caso de florines aragoneses o doblas almohades.

Documento (pergamino) de 7 de noviembre de 1371 (reinado de Enrique II, 1367-1379). ACC. Caja V, nº 154. María González, vecina de… vende a Antón Ruiz, contador del rey, una haza de tierra calma para pan… con dos yugadas, 40 aranzadas y 30 estadales por 30 doblas de oro moriscas (otras veces citadas como legalis monete sarracenorum – refiriéndose a la dobla almohade-) cada yugada lo que da un total de 80 doblas de oro moriscas y 14 maravedis

 Dobla almohade de Dobla. Abu Yusuf Yakub. Sin ceca (580-595H). Imagen Jesús Vico, Subasta 140, lote 260
Documento de 18 de noviembre de 1381 (reinado de Juan II, 1379-1390). ACC, V nº 123… Venta al deán y Cabildo de la catedral de Córdoba de un pedazo de tierra en la cambiña de 2 yugadas…. por 175 reales de plata (3 maravedís cada uno) y dos doblas castellanas de oro cruzadasNOTA: también es frecuente en documentos de compraventa similares a este, el enunciado  “pago X maravedis en dineros de la moneda nueva usual”, que entendemos se refiere a la conocidos comos dineros novenes de Enrique II, que aún seguían en circulación.

Dinero noven de Enrique II, Cuenca. Imagen Áureo, subasta 258, lote 1401

Dobla de 35 maravedis de Pedro I, Sevilla, conocida en textos como "dobla cruzada". 
Imagen de SoleryLlach, Subasta 79, lote 148
Documento de 11 de enero de 1387 (reinado de Juan II, 1379-1390). ACC. Caja L. nº 435. En pago a la sepultura en la Catedral de un maestre de la Orden de Santiago, la viuda dona al Cabildo 10000 maravedís en buenas doblas de oro (dobla = 35 maravedis).
Documento de 24 de abril de 1387 (reinado de Juan II, 1379-1390). ACC. Caja IV. Leg. Nº 396 fol.20v. El Cabildo considerando las labores realizadas por Pero Rodríguez, hortelano, en la Huerta de las Losas plantando seis poyales de cidral le hace merced de 666 maravedis y 4 coronados.

Cornado ("Coronado") de Enrique II, Burgos. Imagen de Áureo, subasta 258, lote 1395
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Hablabamos de fuentes literarias. La Celestina fue escrita a finales del siglo XV principios del XVI atribuida a Fernando de Rojas. En ella se narra la tragicomedia de amor de los jóvenes Calixto y Melibea de distinta clase social, aderezado por el hacer de la “alcahueta” Celestina, que mediará con sus artes para que los jóvenes amantes se conozcan y se enamoren.

Si desde el punto de vista literario se considera esta obra como el culmen de la literatura medieval castellana, desde el punto de vista numismático es una fuente riquísima para conocer tipos monetarios que circulaban en la época, así como el precio de productos Lo advirtió el prestigioso numismático Antonio Orol Pernás, quien en su artículo “Las monedas de la época de la Celestina” (publicado en el nº 231 de NVMISMA, 1992), analizó todas las citas referentes a moneda existentes en la obra y de las cuales extraigo las que me han parecido más interesantes:
En el TERCER ACTO: Dice Celestina a Sempronio recordando a la madre de Pármeno "Nunca blanca gané que no tuviese su mitad". Por otro lado, Celestina dice cuando aclara las monedas que entregó a Calixto "por aquellas doblas de Calixto". En el reinado de Enrique IV se acuñaba la dobla de 19 quilates, entrando 50 en marco y con un peso de 4,60 grs.,  La dobla de la banda, de Juan II (1406-1474), a razón de 23,75 quilates, 50 en marco, y un peso aprox. de 4,60 gramos.
En el CUARTO ACTO: Dice Celestina a Melibea "Jamás me faltó, a Dios gracias, una blanca para pan y cuatro para vino". En otro pasaje se habla de "una azumbre de vino", equivalente a unos dos litros.

Blanca de Enrique IV Burgos. Imagen de Cayón, Subasta rápida 29, lote 155
En el DECIMOSEGUNDO ACTO: Dice Sempronio "No mando un maravedí aunque caiga muerto", En este caso volvemos a hablar del maravedí  como moneda física y  de ínfimo valor en tiempos de Enrique IV, y que por tanto, había dejado de ser ya una unidad de cuenta.


Maravedí de Enrique IV, Jaén. Imagen Áureo, subasta 258, lote 1466

Para finalizar, en su articulo Antonio Orol cita el precio de otros productos, en maravedis, teniendo en cuenta esta tabla teórica de 1471.

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