domingo, 5 de junio de 2016

El collar de escamas, divisa de Enrique IV (Segunda parte)


No me gustaría empezar sin transmitir mi más profundo agradecimiento a Yeray Afonso y a Rafael D.Corvera, cuyas brillantes aportaciones han sido cruciales para trazar las líneas maestras del tema que vamos a tratar en esta y en la entrada siguiente, las divisas del collar de la escama y el ristre, así como su plasmación en ejemplares numismáticos castellanos y leoneses. Gracias de nuevo compañeros. También quiero citar el magnífico trabajo de Álvaro Fernández de Córdoba Miralles (Universidad de Navarra) "Las divisas del rey: escamas y ristres en la corte de Juan II de Castilla", indispensable para profundizar sobre el fenómeno europeo del surgimiento de las divisas reales en la baja Edad Media.

En la entrada anterior, dedicada a la divisa de la granada, dimos algunas pinceladas sobre el surgimiento del fenómeno de las divisas a finales del siglo XIII. Profundizando en esa idea, las monarquías europeas empezaron a tener conciencia su poder fáctico y comenzaron a adoptar símbolos de representación real, utilizándolos como una proyección propagandística del monarca. Ello lo hacen a través de la creación o adopción de divisas, formadas por un signo (cuerpo) y, a veces por un lema (mote).


La divisa (real) viene a establecer un vínculo beneficioso de doble vertiente: para el monarca, pues la adhesión de los nobles a ella implica un fortalecimiento de su poder; para los nobles, pues se crean lazos de fraternidad con el rey. “Lazos caballerescos”, lo definen algunos autores, duraderos en el tiempo, ya que este estos lazos serán vinculantes para los descendientes de uno y de otros.
La dinastía de los Trastámaras no fue ajena al fenómeno de la divisa. A finales del siglo XIII Castilla se encontraba en innumerables disputas nobiliarias y territoriales. Un ejemplo lo tenemos durante la minoría de edad Juan II, donde los afines a la viuda de Enrique III, Catalina de Lancaster, y los afines a su tio paterno Fernando, el de Antequera, rivalizan por ejercer la tutela del menor Juan. Para fortalecer su seguridad, Fernando el de Antequera crea una guardia personal, la Orden del Collar de la Escama, cuya divisa será la escama, y cuyo bastión será Segovia, pues allí se fabricaron y concedieron sus collares, anchos y en forma de escamas de pez. Las escamas, al superponerse unas a otras, simbolizaban la fuerza de la unión, la persistencia de lo anterior en lo ulterior.
Para la incorporación a la orden y la concesión del collar se requería poseer la dignidad de escudero o caballero (collar de escamas de plata para los primeros, de oro para los segundos), y probablemente haber contraído lazos de vasallaje con el rey o el príncipe heredero, para que este pudiera otorgar la divisa.   Su entrega solía ir unida a un proceso de ennoblecimiento y al ingreso en el mundo de los torneos y el ceremonial cortesano.


No solo a nivel de orfebrería, támbien encontramos testimonios arquitectónicos de la divisa de la escama en las torrecillas rematadas por molduras en forma de escama que rodean la Torre Nueva del Alcázar de Segovia, o las armas reales enmarcadas por una decoración de escamas en la chimenea de la hospedería de la Cartuja de Miraflores (Burgos). 

Y testimonios numismáticos, pues es precisamente en Segovia, donde empiezan a acuñarse reales en los cuales creemos ver un testimonio de la divisa de la escama, como este ejemplar de real de plata de busto, donde Enrique IV viene ataviado con el citado collar de escamas o golguera, pues este atributo derivó con el paso de los años a fines militares, convirtiéndose en un elemento protector del cuello y de la parte superior del pecho (véase Atributos,vestimenta y simbología en la numismática medieval castellanoleonesa)


Real de busto de Enrique IV, ceca Segovia 
Subasta Áureo 16/03/2016
Curiosamente, en el segundo tercio del siglo XV, periodo politica, social y económicamente aún más convulso, se intensifica la agresividad emblemática, con la irrupción de las divisas del ristre, la banda y las llamas de fuego; elementos con clara atribución militar y de los que encontraremos numerosas manifestaciones, incluso en el terreno numismático, dónde citaremos ejemplares de monedas que los portan, alguno inédito hasta la fecha y que vamos a tener la fortuna de presentar en nuestra siguiente entrada de este blog.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante! Con ganas de ver el siguiente.

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