viernes, 8 de abril de 2016

Dirhem Banu Hud versus mencal alfonsí, un proyecto monetario fracasado


Los Banu Hud fueron una dinastía que adquirió gran relevancia en el mundo musulmán. Procedían del linaje árabe de Yudam, originario del Yemen. El fundador de la dinastía fue Sulaiman Ibn Hud al-Mustain, que tras su muerte en 1046 repartió la originaria taifa de Zaragoza entre sus descendientes, como la de Zaragoza, propiamente dicha, Lerida, Tortosa, Denia..., que después fueron nuevamente unificadas y separadas en contínuas guerras fraticidas. Algunos descendientes de la dinastía se asentaron también en Valencia, Córdoba, Granada, Jaén y Murcia.

En 1228, Abu Abd Allah Muhammad bin Yusuf bin Hud al Mutawakkil (1228-1238), que reclamaba ser descendiente de los Banu Hud, se hace con el control de Denia, Almería, Granada, Málaga y Sevilla. Ibn Hud al Mutawakkil gobernó así un extenso estado unido en el Reino de Murcia ante enemigos comunes como castellanos, aragoneses y almohades. Tras su asesinato en Almería en 1238, su estado le sobrevivirá reducido al Sureste, hasta que su hijo Muhammad ibn Hud (1241-1259) se declare vasallo de Castilla en 1243.

Desde el punto de vista numismático, en el Reino de Murcia  solamente se acuñaron monedas de plata, dirhems y medios dirhems a nombre de al-Mutawakkil (625-636/1228-1238) y de su hijo al-Wātiq (635-636 H/1238-1239) cuyas emisiones finalizaron en el año 635-636 H/1238-1239, aunque siguieron circulando hasta el 1263 aproximadamente y quizás, unos poco años más, hasta el 1270. Dichos dirhems y divisores son un caso atípico dentro de la numismática hispanoárabe, dado que su aspecto redondo chocaba claramente con el de sus vecinos coetáneos, los cuadrados dirhems almohades, pero por el contrario seguían el patrón de escritura y discurso de las anteriores (unicidad de Dios y profesión de fe, ceca con letra más pequeña), con la salvedad de sustituir Al-Mahdi por Al-Abasi  e incorporar el nombre del rey con sus titulos. La metrología fue fiel a la almohade (“el peso justo del dirhem por mandato coránico"), 1,5-1,6 gr. para el dirham; 0,7-0,8 gr.  para el medio dirhem.

 Dirham de Al-Watiq, imagen procedente del foro numismatico OMNI

El dirhem hudí, en el terreno económico-transaccional tuvo gran aceptación, antes y algunos años después del Tratado de Alcaráz de 1243, hasta tal punto que restó gran protagonismo a una moneda especialmente creada por Alfonso X que con el fin de sustituirle –el mencal argénteo o cuarto de maravedí-, que tuvo que conformarse con coexistir con él hasta 1263, fecha a partir de la cual ambas monedas siguen conviviendo pero empiezan a ser sustituidas progresivamente por vellones de seis líneas o de la primera guerra.  

Otro motivo por el que la emisión de mencales fue poco prolija en el tiempo y fracasó, si lo comparamos con otras series monetarias castellanas con mayor pervivencia, se debió a la ansiada pretensión de Alfonso X al trono imperial cuyo gasto hacía tambalear las arcas del Reino, hasta tal punto que obligó muy pronto a reducir el contenido en plata en futuras emisiones de su reinado y a devaluar la moneda. También fueron motivos las convulsiones  que  provocaron  la gran revuelta mudéjar y la primera guerra de Granada


El motivo de acuñar el mencal argénteo, aparte del de favorecer el comercio con mudéjares y musulmanes, radicó en que Castilla no contaba con ninguna tradición de buena moneda hasta la fecha. Históricamente  Castilla había   manejado   la   musulmana   o   la   carolingia,  pero  nunca  había  acuñado  plata  de  alta  calidad,  sino  sólo  vellón.  Tras  la  especial  capitulación  del  reino  musulmán  de  Murcia, el cual se mantiene independiente pero vasallo de Castilla a cambio de un tributo (Tratado de Alcaráz, 1243)  se  mantuvo allí la moneda de plata circulante –los anteriormente comentados dirhems- hasta el 1263.  

En un principio los mencales se labraron en Murcia, aunque posteriormente se extendieron a Sevilla y Burgos, para abastecer de moneda sus mercados. Su peso oscilaba entre  1,35  y  1,8  gramos  con  leyenda  epigráfica en el anverso –ALF ONSVS REXCAS TELLEE TLEGIO NIS- y el cuartelado de castillos y leones en el reverso.

Bibliografía
-  La moneda de la Castilla Bajo-Medieval. Medio de propaganda e instrumento económico, de José María de Francisco Olmos.
-  La Moneda de seis líneas de Alfonso X de Castilla y León, de Jose Luis Braña y Antonio RomaValdés.
-  Un dirham de Fas del siglo X H/XVI dc con grafía especial, de Josep Pellicer i Bru
-  www.es.wikipedia.org/


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