lunes, 3 de junio de 2013

Comentarios sobre la subasta Vico de 13 de junio de 2013

Subastas Vico celebra el próximo 13 de junio una nueva subasta, digna de comentar en los que se refiere al apartado de numismática castellanoleonesa. Si pensabamos que con la subasta de la HSA (Colección Huntington) lo habiamos visto todo estabamos muy equivocados. Me centraré en el comentario de las piezas que considero más interesantes de esta subasta, que aunque la gran mayoría son conocidas destacan por su elevado grado de conservación

Las imagenes de los lotes nº 396, 397 y 398 las he incorporado al catálogo que ya todos conocereis de Alfonso VII, en el apartado acuñaciones conmemorativas de su intitulación como IMPERATOR TOTIUS HISPANIAE. De los lotes 396 y 398 destáquese su carácter zoomorfo donde el emperador es representado con cabeza humana y cuerpo de león (véase: La búsqueda de elementos románicos en las monedas castellano y leonesas de los siglos XI y XII) y porqué no decirlo, por su magnífica conservación. El lote 398 es una meaja (divisor) del anterior 396, lo que la hace más rara aún, dado que no se suelen encontrar y menos en tan magnífico grado de conservación.





Del lote 397, la acuñación "SVPER REX" también hicimos en su momento una datación de posibles fechas de esta emisión. Lote destacable por su excepcionalidad de la leyenda.


Cuanto menos de espectacular se debe calificar el lote nº 399. Empezaré recogiendo el comentario realizado por la propia casa de subastas: " Las monedas anónimas siempre presentan un gran problema para su atibución, ya que hay que buscar el motivo de tal anomalía, porque en esencia, la moneda debe llevar siempre el nombre de la autoridad emisora, que es la que la da validez y garantía. El único dato que aporta las leyendas de ésta moneda es geográfico (LEGIONENSIS) y debemos intentar datarla y explicar tal anomalía. En cuanto a su atribución, en nuestra opinión, hay dos posibilidades; una que la ubica en el complejísimo reinado de Alfonso VII, ligándola a una posible concesión monetaria o a una acuñación del monarca durante sus primeros años de gobierno efectivo, tal vez aún viviendo su madre la Reina Urraca y por eso no está el nombre de Alfonso. La segunda posibilidad la coloca al inicio del reinado de Fernando II de León (1157) o incluso en un período inmediatamente anterior, lo que de nuevo explicaría la ausencia del nombre del rey, ya que aún viviría Alfonso VII, recordemos que el Emperador había dado a sus hijos los títulos de reyes unos años antes de morir, e incluso ejercían como tales en algunos actos jurídicos, como podemos ver en algunos interesantes documentos de 1155. Este período de realeza "minor" derivada del Imperio paterno podría tener un reflejo iconográfico en el árbol que aparece en el anverso, que mostraría el linaje y derecho sucesorio de Fernando, como hijo menor del emperador, al reino de León donde había sido educado y ejercía funciones jurisdiccionales en los años 50, frente a una posible reivindicación de la totalidad de la herencia por su hermano mayor, Sancho III. De hecho, nada más conocer la muerte de su padre, el joven Fernando abandonó el cortejo fúnebre para dirigirse a León con sus fieles y tomar posesión efectiva del trono por temor a que su hermano se lo impidiese, según nos dice la Crónica General. Por ello esta moneda sería una forma de reivindicar, por parte de Fernando, su herencia y soberanía sobre el reino de León aún en vida de su padre. Sea cual sea el hecho que aconteció para la labra de ésta moneda, se trata de una pieza muy peculiar en todos los sentidos y de gran interés histórico".

Particularmente me muestro favorable a la segunda interpretación. Desde el punto de vista iconográfico el arbol representado no el propio de las emisiones alfonsinas del arbol de la vida (véanse monedas 2 y 3, 19, 21, 24, 31), dónde el árbol acaba coronado en cruz. Si presenta similitud con el de los leones custodios (moneda 49 del catálogo) En este comentario no se dice nada sobre el reverso. En mi opinión, nos encontramos con otra moneda del tipo "encrucijada de caminos" de igual simbología a las del grupo II alusivas a Segovia, de Alfonso VII. Un punto central (León) del que se bifurcan 4 brazos que desembocan  en las zonas geográficas del reino: CASTELA, NAIARA, GALIZIA (y una cuarta ¿TOLETUM?) o la unión con otros reinos peninsulares defensores de la cristiandad.

El lote nº 400, el dinero del Apostol Santiago, es de la escasas representaciones no regias que se conocen, se presenta en una conservación muy superior a la última de la cual tenemos constancia, también de esta casa, de la subasta Huntington de 14 de noviembre de 2012. Posiblemente esta es la mejor conservada de la que se tenga noticia.


Los lotes nº 402 y nº 403 también fueron tipos objeto de comentario en este blog por Manuel Mozo Monroy, así como el nº 404 por Eduardo Fuentes Ganzo, que comentó una pieza similar. Me llama la atención su bajo precio de salida, dado que se tratan de monedas muy escasas y de alta calidad para como suelen presentarse.



Destacar el lote nº 407, que aunque se presenta con un acusable deterioro, no deja de ser extraordinariamente raro dado que se trata de una doble de 15 maravedis de Pedro I. Muy ilustrativo el comentario que realiza la propia casa de subastas sobre esta pieza: "La Dobla de oro castellana sufrió una importante apreciación en su valor durante el reinado de Alfonso XI, pasando de 25 a 35 maravedís, lo que llevó al monarca a acuñar divisores de 20 maravedís, colocando su valor específico bajo el castillo (XX). Su hijo Pedro I mantuvo estas acuñaciones, e introdujo un nuevo divisor de la dobla, esta vez de 15 maravedís (20+15=35) con peso de unos 1,80 gramos, que creemos debe estar ligado al valor que iba a tener su otra nueva acuñación, el real de plata (3 maravedís), es decir la nueva pieza áurea tenía un valor justo de cambio equivalente a cinco de los nuevos reales de plata, lo cual favorecería las cuentas y los intercambios comerciales, lo que nos lleva a datarla hacia 1353-1358. Mientras las Doblas de 20 maravedís son de dos tipos, la de cabeza y la de castillo y león, las de 15 maravedís sólo son del tipo castillo y león, sin marca de ceca, aunque probablemente se acuñaran en Sevilla y con la inicial real P entre las patas del león. Es por tanto un módulo novedoso y muy interesante, la primera de este valor que no tuvo continuidad en los siguientes reinados".


Quiero hacer un comentario aparte sobre los lotes 2260, 2261 y 2262 de la próxima subasta por correo de 2 de julio de 2013 de la prestigiosa casa SOLLER Y LLACH. El último de los mencionados lotes (real de Juan I) es FALSO, un sospechoso habitual cuyo cuño ya estaba "fichado" por este blog (te agradezco Yeray que me lo comentaras). Las otras presentan un patrón muy similar de desgastes desiguales y forzados así como su aspecto fundido que las delata. Todas proceden de la misma factoría. Confió en el buen hacer de los responsables de la subasta para su inmediata retirada. Este blog está siempre abierto a la colaboración con cualquier casa de subastas para el intercambio de información con objeto de evitar tan desagradable circunstancia.




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