sábado, 2 de febrero de 2013

Apunte monedas medievales míticas (I): el óbolo translatio de Fernando II de León

En el día de hoy iniciamos una serie de apuntes breves sobre monedas que podríamos denominar míticas y únicas en su especie. Hoy vamos a hablar sobre el óbolo "translatio" de Fernando II de León (1157-1188)


Atribuida a la ceca de Santiago de Compostela recrea la escena de la traslación del cuerpo decapitado del Apóstol Santiago, desde el puerto de Jaffa hasta Iria Flavia (actual Padrón). En la parte inferior del reverso se aprecia el casco del barco y en la superior, dividida por el mástil, se muestra a la derecha la representación de la cabeza del Apóstol y a la izquierda las cabezas de los discípulos Teodoro y Atanasio que, según la tradición, lo acompañaron. Por encima, la leyenda SIA-COBI.  La moneda fue descubierta por el profesor Carro Otero de la Universidad de Santiago de Compostela en 1985 durante unas excavaciones en Adro Vello (O Grove, Pontevedra) y se conserva actualmente en el Museo de las Peregrinaciones.

Aparte de la mencionada carga simbólica y apostólica, la moneda, de 13mm y 0.27g de peso, presenta otros aspectos interesantes como  el león heráldico mirando a derechas, acimado por una cruz con vástago y leyenda +FERNANDVSREX. O el de la propia embarcación representada, el hulk, un barco de pequeño calado utilizado por los peregrinos normandos en sus transacciones mercantiles en los principales puertos gallegos. 
 
Para más información sobre esta moneda os recomiendo visiteis la web de Rubén Cortés http://hnumisma.blogspot.com.es/2011/07/la-traslatio-del-apostol-santiago.html

Cuenta la leyenda que el rey Herodes mandó decapitar a Santiago Apóstol. Fue el protomártir de los Apóstoles; luego le seguirían todos los demás y sucedió en la ciudad Santa de Jerusalén... 

Este es el dato histórico y punto de partida de una leyenda que parece ser un inverosímil juego imaginativo pero, como tantas veces sucede, la fantasía mejor intencionada cubre los espacios en blanco que la historia no puede rellenar con datos comprobables.

Y la leyenda se expone así resumiendo: Una vez muerto Santiago, los siete discípulos que había llevado consigo cuando estuvo en España robaron por la noche el cuerpo que Herodes prohibió enterrar y dejó expuesto a las aves, perros y alimañas. Ocultamente lo llevaron hasta el puerto de Jaffa donde milagrosamente encontraron una nave sin remeros ni piloto, pero con todo lo necesario para una larga travesía. Ayudados por un viento favorable y sin escollos ni tempestad arriban a Iria Flavia —hoy Padrón— cerca de Finisterre. Con esto cumplen el deseo que les había encargado el propio Santiago previendo el acontecimiento de su muerte.

Tierra adentro encuentran una gruta. Les parece sitio apto para depositar los restos mortales. Manos a la obra, destruyen un ídolo de piedra de los paganos del país y excavan en la piedra un sepulcro donde depositan el cuerpo con su cabeza que habían transportado. Luego levantan una casa que será capilla. Teodoro y Atanasio se quedarán custodiando la reliquia, mientras que los otros cinco compañeros saldrán por los campos y poblados a predicar el Evangelio. Cuando mueren los dos custodios reciben sepultura junto a los restos de Santiago.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario. En breve será publicado