jueves, 20 de septiembre de 2012

El valor intríseco y extrinseco de una moneda

Esta entrada parte de una reflexión propia, por supuesto opinable y criticable, de ¿cuál es el valor de una moneda? ¿cuánto de valor subjetivo y cuanto de valor real? En mi opinión una moneda tiene dos partes que conforman su valor, una INTRÍNSECA, formado por aspectos tangibles y sustanciales, y otra EXTRÍNSECA, asociada a otra serie de aspectos más subjetivos, de más compleja precisión.  

Un factor intrínseco que determina el valor de una moneda es su composición metálica en relación con su peso. Dependiendo del metal, la moneda tendrá uno u otro valor. Pongamos un ejemplo muy claro. Esta dobla de la banda de Juan II, que se subasta en AUREO el próximo dia 27/09/2012,  pesa 4,50 grs y es de oro. Habrá que determinar primero la pureza del oro (es decir, si está mezclado o no con otros metales que le dan resistencia), desde 24 kilates hasta 6 kilates. En los mercados de cotización de metales, la del oro se mide por onzas, según su pureza en kilates, y una onza tiene 33 gramos. Suponiendo que la moneda fuera de oro de 18 kilates y el precio del gramo fuera, por ejemplo, de 35 euros, la moneda valdría 157,50 euros.

Otro valor intrínseco es su autencidad. Una moneda es auténtica (entendiendose por tal, que fuera acuñada en la época que representa) o no lo es. Si la pieza es falsa su valor es nulo o a lo sumo lo que corresponda al metal de que esté hecha.

Pero este valor de 157,50 euros atribuido a la dobla, se nos hace del todo impensable. A partir de este momento entran en liza los factores extrínsecos que darían más valor a la moneda. Dejaremos de un lado aspectos subjetivos propios del propietario de la moneda quien le da a su posesión un valor sentimental, y por tanto, elevado. Por ejemplo del tipo "es un recuerdo paterno", "mi primera moneda de colección", etc. Nos centraremos en otro tipo de valores subjetivos.

Empecemos por enumerar, la antiguedad. Aquí no vale el dicho de "cuanto más viejo más vale". En monedas con fecha, la antigüedad es facil de precisar, en moneda medieval al no establecerse fechas la antiguedad se puede establecer por datos como el rey al que pertenece, documentos de epoca (escasos) sobre la emisión de la moneda, etc, y siempre se suele establecer una cierta horquilla del tipo "acuñada entre el año XXXX y el año XXXX". 

La antiguedad dota a la moneda de valor añadido, pero junto a ella se deben de contemplar otros factores como, las circunstancias del hallazgo dónde fue encontrada, el contexto histórico a la que pertenece o la tirada en número de otros ejemplares similares. Influye mucho en el valor de nuestra pieza, la existencia conocida de otras piezas similares a la nuestra. Si no se conocen otras piezas similares, nuestra moneda tendrá un altísimo valor económico, puesto que será inédita (vease entrada). En moneda medieval, es muy interesante el aspecto de las variantes, ya sean de leyenda o de ceca. Una variante de leyenda distinta de las habituales, o una marca de ceca no conocida, o un elemento ornamental no extendido en otros ejemplares, dotan a la moneda, por lo general, de mayor valor.

El factor del grado de conservación también es muy relevante. Existe una escala conocida por todo coleccionista que va desde Flor de cuño (no aplicable para moneda medieval) hasta Mala Conservación, su aplicación de esta u otra escala dependerá de la subjetividad de quien contemple la moneda.  El grado de conservación dependerá de los desgastes, golpes recibidos, arañazos, faltas en el cospel, etc. La escala que se utiliza en España sería:

SC / Sin circular, una pieza nueva, sin desgaste y que no ha circulado.
EBC / Excelente buena conservación, una pieza algo circulada, con desgaste inicial en el campo y puntos altos del relieve y quizá con algo de brillo original.
MBC / Muy buena conservación, una pieza a medio uso, es decir, ni poco ni muy usada y que conserva los rasgos principales de la moneda.
BC / Buena conservación, una pieza bastante usada en que ya no se aprecian completos los rasgos principales, pero que están presentes.
RC / Regular conservación, una pieza muy usada, con los rasgos al mínimo.
MC / Mala conservación, no hacen falta comentarios. 

Más sobre los grados de conservación, pulsa aquí


Veamos un ejemplo de todo esto. La monedas de la imagen anterior son blancas del ordenamiento de 1471 de Enrique IV, de metal vellón, por tanto con un 4 % de plata a lo sumo y el resto de cobre. Teniendo en cuenta la gran cantidad de ejemplares conocidos en esa época  (hubo una grandísima tirada de moneda de este tipo) y su deficiente conservación (según la escala MC), carecería de cualquier valor numismático y económico. Sin embargo, las circunstancias de su hallazgo las hacen únicas, ya que fueron encontradas en Long Bay (Isla de San Salvador) y que junto con otros restos estudiados, se atribuyen a los expedicionarios que acompañaron a Cristobal Colón en uno de sus viajes de descubrimiento del Nuevo Mundo. Por tanto, estaríamos realmente ante piezas de incalculable valor, dado la gran importancia del hallazgo.

Con estos ingredientes, creo que podemos iniciar un interesantísimo debate, asi que a partir de ahora tocan vuestras opiniones.



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