miércoles, 12 de septiembre de 2012

Blancas en el Nuevo Mundo

                     ------------------- Fe de erratas  01/02/2013 --------------
Nuestro compañero José Luis Mendoza que está haciendo un estudio exhaustivo y muy bien documentado sobre esta temática me ha comentado que realmente solo hubo el descubrimento de una blanca de Enrique IV, lo cual citamos "Una única blanca de Enrique IV también fue encontrada en el sitio Long Bay en San Salvador Island en las Bahamas, que se argumenta que fue el primer desembarco de Colón en América 1492. De este segundo descubrimiento hablaremos un poco más avanzada esta entrada"

A continuación citamos " Otros hallazgos de presencia muy anterior de blancas enriqueñas en América fueron encontrados en Long Bay, en la Isla de San Salvador"

No hubo tales hallazgos, solo el de una única blanca. Ha sido una mala traducción del texto por mi parte, por el cual os pido disculpas. 

Por lo demás el resto de hallazgos de blancas son posteriores, y corresponden, como dijimos a las expediciones de Hernando de Soto

Muchas gracias José Luis

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Todo el mérito de esta entrada corresponde al compañero DANIELUS del foro numismático OMNI y por tanto sirva la misma como un reconocimiento a su labor de investigación sobre el tema que vamos a tratar. Él nos ha puesto en la pista de los artículos que han investigado acerca del hallazgo de monedas castellanoleonesas en suelo americano, y que no son otras que, las blancas "rombo" también conocidas como blancas de losange o más tecnicamente blancas del ordenamiento de 1471 (véase entrada dedicada al tema). También es de agradecer los comentarios que compañeros han opinado sobre el tema en este enlace, en especial a Flumen y Grillo.

Las blancas de Enrique IV tienen una importante vinculación con el Nuevo Mundo. Cuando los arqueólogos excavaron La Isabela, el sitio donde parte de la tripulación del segundo viaje de Colón pasó algunos años en la isla de la Española, se encontraron muchas de estas monedas. La reina Isabel no acuño monedas pequeñas en la primera parte de su reinado, por lo que estas monedas, que habían sido acuñadas por su hermano mayor, Enrique IV, sirvieron como los "centavos" de la época en el Nuevo Mundo. No es por tanto de extrañar que los marineros en las numerosas horas ociosas de viaje utilizaran estas monedas "de calderilla" para apostar en juegos de naipes o dados o, ya en tierra, realizar pequeñas transacciones de compraventa. También pudieron servir como pago de salarios, aunque esta hipótesis es menos probable dado que los marineros solían cobrar en el puerto de origen.

Cincuenta y nueve blancas de este tipo fueron desenterradas durante las excavaciones en La Isabela en la República Dominicana, el primer asentamiento europeo en el Nuevo Mundo, que fue fundada por Cristóbal Colón en 1494 (Stahl, 1992; Deagan 1992). Un única blanca de Enrique IV también fue encontrada en el sitio Long Bay en San Salvador Island en las Bahamas, que se argumenta que fue el primer desembarco de Colón en América 1492. De este segundo descubrimiento hablaremos un poco más avanzada esta entrada.

Existen, por tanto, muchas evidencias arqueológicas que demuestran la existencia de estas monedas en suelo americano en los primeros años durante y tras el descumbrimiento, pero vamos a manejar solamente algunas de las que hemos encontrado documentación al respecto. 

La primera hace referencia al hallazgo arqueologico en  Florida del Dr. Ashey White de 100 monedas de cobre acuñadas en España entre los siglos XVI y XVII, si bien tres de ellas correspondían al reinado de Isabel y Fernando (1497-1504) y la otra de Enrique IV (1471-1474). Estas monedas se piensan se utilizaron para el pago de tropas y trabajadores de la expedición de Hernando de Soto que fue el primer europeo en explorar tierra adentro de lo que posteriormente se convertiría en Estados Unidos en búsqueda de oro. Durante tres años (1539-1542),  este expedicionario español atravesó los territorios de Florida, Georgia, Las Caronilas, Tennesse, Alabama, Mississippi, Arkansas, Oklahoma, Louisiana y Texas. En 1542, Hernando de Soto murió de fiebre a orillas del Mississippi y fue enterrado en secreto por sus compañeros. Lamentablemente no disponemos del documento que versa sobre los estudios de dicho hallazgo y si de algunas referencias a modo de noticia.

Otra fuente bibliográfica que DANIELUS ha podido localizar y que es bastante más fideligna es la de los autores Roger C. Smith, James Spirek, John Bratten, and Della Scott-Ireton: "The Emanuel Point Ship: Archaeological Investigations, 1992-1995, Preliminary Report" Bureau of Archaeological Research - Division of Historical Resources- Florida Department of State. 

Se trata del estudio realizado por arqueólogos de los hallazgos encontrados en la bahía de Pensacola (Florida) de lo que se cree corresponden a un galeón español "Enmanuel" del siglo XVI. En 1559, Tristán de Luna y Arellano funda la ciudad de Santa María en territorio de La Florida, ciudad poco después arrasada por un fuerte huracán. Con su flota naval reducida a tres barcos y en un intento desesperado de encontrar la ruta hacia Santa Elena, Tristán de Luna envío uno de esos barcos, el Enmanuel, el cual también naufragó y cuyos restos de naufragio fueron encontrados en 1992 siendo el objeto del presente estudio. 

Os recomiendo la lectura del artículo, redactado en inglés y que podeis bajaros pulsando en la imagen. Yo particularmente lo he leido y me resulta sumamente interesante. Desde el punto de vista numismático, lo destacable de este artículo radica en el hallazgo de una blanca del ordenamiento de Enrique IV entre los restos submarínos del pecio. La parte del estudio que The Emanuel Point Ship: Archaeological Investigations, 1992-1995, Preliminary Report dedica a la moneda podeis encontrarla en este enlace, aunque yo he extraido lo que a mi parecer es lo más interesante y que expongo a continuación.

La moneda, fragmentada, en mal estado y de peso 0,544 grs., fue encontrada pegada a un trozo de plomo en la parte de cubierta de popa del galeón. Tras varios y cuidados procesos de limpieza y conservación fue identificada como una blanca de Enrique IV, presumiblemente de Cuenca, y donde las leyendas ENRICVS DEI GRATIA y XPS VINCIT XPS REG son apreciables. Su composición metálica un 3,97% de plata y un 95,7% de cobre. 

Según el Dr. Stahl, las blancas de Enrique IV eran un medio principal de intercambio que se utilizó en las Américas, a la llegada de los españoles. La circulación de estas monedas probablemente disminuyó en Europa después de las reformas acuñación de Fernando e Isabel en 1497, y terminó en las Américas después de 1535, cuando la ciudad de México comenzó a acuñar monedas en cantidad El descubrimiento de este ejemplar medieval tardío en la popa de la nave Point Emanuel plantea interrogantes en cuanto a la longevidad de la circulación de estas monedas por los europeos en el Nuevo Mundo. En la década de 1550, la blanca habría sido una vieja moneda de negociación de poco valor.  Tal vez su procedencia a bordo del galeón era el de un "recuerdo de bolsillo" perteneciente a un pasajero o miembro de la tripulación. O bien, la moneda subió a bordo muy temprano en los primeros años de vida del galeón, fue perdida por su dueño, y continuó en el galeón hasta su hundimiento. Otra posibilidad es que la moneda puedo haber estado presente entre las piedras de lastre mayores que fueron cargadas a bordo del buque en el puerto establecido, donde los vertederos de piedras recicladas estaban disponibles para los buques necesitados de lastre adicional.

Otros hallazgos de presencia muy anterior de blancas enriqueñas en América fueron encontrados en Long Bay, en la Isla de San Salvador. La obra de Robert H. Brill en colaboración con otros autores, describe todo lo concerniente a la excavación y al descubrimiento de objetos de primeros años del descubrimiento, incluidas las monedas. Se titula "Laboratory Studies of Some European Artifacts Excavated on San Salvador Island." Columbus and his World: Proceedings of the First San Salvador Conference. Ft. Lauderdale, FL: The Station, 1987. pp. 247-292. En este caso las blancas (cecas encontradas: Segovia, Cuenca, Ávila, Sevilla, Burgos y Toledo) estaban acompañadas de cuartillos y medios cuartillos de cecas Sevilla y Cuenca, así como de ceutis portugueses.


Como última referencia bibliográfica que DANIELUS nos aporta, Archaeology at La Isabela, America´s first european town, de Kathleen Deagan y José María Cruxent, también en la línea de otros hallazgos de moneda enriqueña.


Sea como fuere, todos estos hallazgos en suelo américano prueban que ante la blanca es la moneda medieval castellanoleonesa más viajera de todos los tiempos y que fue testigo de los grandes acontecimientos del descumbrimiento del Nuevo Mundo en 1492.


Bibliografia utilizada y recomendada:

STAHL, Alan M.: "The first coins in the New World: coins from the excavations at La Isabela, República Dominicana, publicado en Boletín de arqueología medieval Nº 6 de 1992

STAHL, Alan M: "Coins from the excavations at La Isabella, D.R.", publicado en The American Journal of Numismatics Ser, 5-6 pp.189-209




Kathleen Deagan K. y Cruxent, J.M. "Archaelogy at La Isabela, America´s first european town" publicado por Yale University Press y New Haven & London

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