lunes, 23 de abril de 2012

La moneda de vellón de Enrique IV (2ª parte). Ordenamiento de 1471 y nueva tipología "La blanca de rombo". Consecuencias de la reforma

Consulta de parte 1ª

La moneda de vellón de Enrique IV (2ª parte). Ordenamiento de 1471  y nueva tipología "La blanca de rombo". Consecuencias de la reforma.

Por José David Rodríguez Prados

La Ordenanza de 1462 no obtuvo los frutos deseados y ello fue debido principalmente a que la acuñación de moneda se siguió concediendo a modo de regalía. Dice el cronista Alonso Flores: "Y como el reyno estaba en la costumbre de no tener más de cinco casas reales (Burgos, Toledo, Sevilla, Cuenca y Coruña, Ordenamiento sobre enriques, en Segovia, 1471) donde la moneda juntamente se labrase, él dió licencia en el término de tres años como en el reyno ovo ciento e cincuenta casas por sus cartas e mandamientos. Y con estas ovo muchas más de falso ..... y esto non solamente en las fortalezas requeras mas en las ciudades y villas en las casas de quien quería tanto que como plateros e otros oficiales se podiera hacer a las puertas y en las ciudades donde se labran con facultad del Rey la moneda que en este mes hacían, en el segundo la deshacían y tomaban a ley mas baja ..... Y había casa que rentaba en el día al señor doscientos mil maravedís sin las ganancias de monederos y negociante".

No dispuesto a tolerar semejante desorden, que tanto perturbaba la estabilidad económica del reino, Enrique IV dictó varias disposiciones para poner fin a la anarquía monetaria. En 1469 expidió una Cédula, cuyo manuscrito se conserva en la Biblioteca Nacional, contra los que fundían moneda para labrar otra de menos ley. En 1470 el Rey prohibió labrar moneda sin su permiso. En 1471, el Rey declaraba también, que sus súbditos habían sufrido daños y perturbaciones a causa de la moneda mala y falsificada que "en estos mis reinos se ha labrado de ocho a diez años a esta parte". Hasta que, finalmente, en el año 1471, en las Cortes de Segovia, se elaboró un Ordenamiento sobre la fabricación y valor de la moneda.

La Ordenanza (También denominada "Pragmática") sobre la moneda de las Cortes de Segovia de 1471, de 18 de abril, documentalmente avala al tiempo de ponernos en contacto con la fabricación y valor de la moneda emitida en los últimos años del reinado. Información que además de documentar la época, garantiza la fiabilidad de la fuente histórica del Ordenamiento de Segovia de 1471, en cuyo primer apartado, se informa de las acuñaciones de Enrique IV. También refleja la preocupación por la ingentes cantidades de moneda desigual que circulaba "queriendo en ello proveer e remediar como cumple a servicio de Dios, e mío, e a bien de la cosa pública de mis regnos, con acuerdo dc los Perlados, e Grandes de mis regnos que comigo están era dado e defendido espresamente por mis cartas que para ello he dado e di que todas o qualesquier personas así los que tienen mi licencia e facultad para labrar la dicha moneda, como los que labraban sin mi licencia cesen de labrar so ciertas penas, e casos en las dichas mis cartas contenidos ..."

El propio Rey pide, asimismo, a los prelados que lancen sus censuras contra quienes sigan labrando (probablemente, porque el mismo Rey no tenía confianza en la fuerza coercitiva de las penas impuestas). Tampoco en 1471 conseguiría el Rey su propósito, pues en 1473 las Cortes de Nieva trataron del desorden existente en la fabricación de moneda y en este año el monarca declaraba falso el numerario no acuñado en sus seis cecas.

Si bien la Ordenanza de 1471 era muy similar en contenidos a la de 1462 vamos a destacar varios aspectos relevantes de la misma:

1) Se dispone que la Casa de Moneda de Toledo cesase de labrar, y que la moneda de un cuarto no valiera más de dos maravedís.

2) Enrique IV se preocupó también por los signos de las cecas. En la Ordenanza de 1471 dice: "los dichos procuradores vinieron a mí e suplicaron que yo mandase se labrasen monedas de oro e plata e vellón en estas dichas seis Casas de Moneda, conviene a saber en la muy noble ciudad de Burgos, en las muy nobles ciudades de Sevilla e Toledo e Segovia e en la noble ciudad de Cuenca o en la ciudad de la Corunna e non en otras partes ..... Por ende es mi merced e mando. Primeramente que en las dichas mis casas se labre moneda de oro fino ..... e debajo del dicho castillo se ponga la primera letra de la ciudad donde se labre salvo en Segovia que se ponga una puente e en la Corunna una venera..."

Salta a la vista que estas disposiciones especiales para Segovia y La Coruña perseguían la finalidad de evitar confusiones con Sevilla y Cuenca. Merece destacarse como, a pesar de constituir el derecho de labrar moneda una regalía, las Cortes, al igual que en otros tiempos, intervenían en la alta regulación.

3) Por Pragmática de 18 de abril de 1471, se resolvió encarecidamente revocar los privilegios concedidos a particulares y reducir el número de cecas a las seis cecas reales, prohibiendo toda acuñación realizada al margen de ellas, que sería castigada con pena de muerte y de confiscación de los bienes de los infractores, por considerarse alto delito la falsificación de moneda. Los edificios que habían albergado las casas de moneda ilegales serían demolidos con todos sus instrumentos y herramientas.

4) A este año 1471 corresponde la emisión de las blancas de losange o blancas de rombo según detalla la Pragmática: "Otrosi hordeno e mando que en cada vna de las dichas mis casas de moneda se labre moneda de vellón que se llame blancas e que sean de talla de dosientas y çinco pieças por marco y de ley de diez granos y non menos y que desto se labren blancas y medias blancas y non otra moneda y que dos blancas destas valan vn maravedi y dos medias blancas vna blanca y que de las dichas medias blancas aya en vn marco quatroçientas e dies medias blancas". Traducido a las medidas actuales, las blancas deben tener un peso de 1,12 grs. con un contenido de plata de 0,0838 gr. de plata.

También se dan instrucciones sobre las leyendas de estas monedas: "... tengan de vna partevn castillo çercado de orlas quadradas e digan por letras en derredor ENRRICUS DEI GRAÇIA REX CASTELLE o lo que dello copiere y al pie del castillo tenga la letra de la çibdad donde se fisiere, saluo a las que se fisieren en dicha çibdad de Segovia, que tengan vna puente, y de la Corunna vna venera, y de la otra parte tenga vn leon y las orlas quadradas en derredor y en las letras digan IHESUS VINÇIT IHESUS REGNAT IHESUS YNPERAT y las medias blancas tengan de vna parte vn castillo en canpo redondo y la señal y letras commo blancas.

Como ya sabemos las leyendas que actualmente nos encontramos pueden intercambiar reverso y anverso, incorporar ciertos adornos (cruces, circulos...); y muestran leyendas abreviadas (incumpliendo lo previsto en el Ordenamiento). Podemos encontrarnos como posibles leyendas:

ENRICVS CVARTVS DEI
ENRICVS DEI GRACIA
ENRICVS DEI GRA REX
XPS VINCIT XPS REGNAT XP SIMPERA
XPS VINCIT XP SIMPERA

XPS es una abreviatura de Christus, sin embargo el Ordenamiento dice IHESUS, con lo cual nos encontramos de inicio, una mala transcripción. La expresión "Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera" tiene su origen en la tercera cruzada y fueron utilizadas por Federico Barbarroja ante Iconio en el 1190, para alentar a sus tropas y a su vez tomado de un salmo biblico. La explicación de la mala transcripción es, hasta ahora un misterio.

Esta es una representación de blancas del Ordenamiento de 1471, de sus distintas cecas.




Una última reflexión ¿fue eficaz la reforma monetaria de 1471?  Desde un punto estadistico si vemos el cuadro de devaluaciones que propone Angus Mckay en su libro "Moneda, precios y politica en la Castilla del siglo XV" no podriamos hablar de fracaso sino de "relativo" éxito dado que disminuyen considerablemente las devaluaciones del vellon. 

Sin embargo no quedaron algunas cuestiones resueltas: la existencia de cuartos de valor intrínseco obviamente siguió causando una gran cantidad de problemas. Por ello, Enrique IV redujo el valor de los cuartos a tres blancas e introdujo medidas para retirar los cuartos defectuosos. Esta reforma iría bien si las blancas mantenían su valor intrínseco conforme a la reforma, cosa que se empezó a advertir no era así. Los datos sobre estas blancas dan al marco de plata pura un valor de 2952 maravedies, mientras que los datos sobre los reales dan 2232 maravedies y los datos de la casa de Burgos referentes a la palta para los años 1470-72 dan 1963/2133 maravedies. Una infravaloración de la blanca que amenazaba, por tanto, con anular las reformas proyectadas. 

En marzo de 1473 se realizan nuevas reformas: la infravalorada blanca fue reducida a la nueva relación de tres blancas por maravedí. Esta última medida, que daba un valor aproximado de 1948 maravedies al marco de plata pura, puso la blanca y el maravedi en una relación más estrecha tanto con la tasa para el real (2160 maravedies por marco de plata pura) como con las cotizaciones de la casa de Burgos (en 1473, 1962 por marco de plata pura.

Sin embargo estas medidas chocaban con la realidad de la gran cantidad de monedas degradadas que todavía circulaban, lo cual obligó al rey a tomar una serie medidas prácticas (Carta Real de mayo de 1473):

1) Se retendrían las monedas "buenas y oficiales" y las blancas emitidas por las seis casas de la moneda, mientras estuviesen en circulación monedas corrompidas o degradadas.

2) Se comprarían y se venderían las monedas emitidas por las casas de la moneda oficiales a precios muy por encima de los establecidos oficialmente.

3) Al pueblo llano en general se le persuadía para que cambiase las monedas buenas, fomentando deliberadamente rumores en el sentido de que el rey estaba a punto de ordenar ulteriores reducciones en los valores de las blancas y otras monedas.

En consecuencia, según el rey, no solo el dinero malo estaba desplazando al bueno, (veáse definición "Ley Gresham") sino que los precios estaban subiendo, y los tenderos y comerciantes habían dejado de comprar y vender mercancías a causa de la confusión, pero Enrique IV reiteró las medidas tomadas y prometió solemente que no se adoptarían en funcionamiento más reducciones o alteraciones en la acuñación. Sin embargo la desconfianza, el miedo, y la confusión en el pueblo, seguirían existiendo.

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Hasta aquí, he tratado de dar una visión global sobre el panorama económico-monetario en lo que afecta a la moneda de vellón en los durante los años de reinado de Enrique IV. La próxima entrega estará  dedicada a las acuñaciones realizadas por la Princesa Isabel. Queda para un proposito de futuro dedicar también una mención a las monedas del infante D. Alfonso de Ávila, así como describir que sucedió en los años que van desde 1474, año de fallecimiento de Enrique IV hasta la promulgación de la Pragmática de Medina del Campo de 1497, ya en tiempo de lo Reyes Católicos.

Fuentes bibliográficas consultadas

Ruiz Trapero, María "Castilla: del estado medieval al moderno. En las fuentes epigráficas y numismáticas de los siglos XIII-XV"

Sainz Varona, Felix Angel "La moneda de vellón de Enrique IV: la Ordenanza de 1462"

Lluis y Navas Brusi, Jaime "Notas sobre la legislación y organización de las cecas de Juan II y Enrique IV"

Roma Valdés, Antonio y Braña Pastor, J. Luis "El vellón castellano del siglo XV"

Romero Molina, Rosa "Disposiciones de Enrique IV para la recuperación monetaria de 1471-1473. Estudio y revisión documental"

Mckay, Angus "Moneda, precios y politica en la Castilla del siglo XV"

Beltrán, Pío "El vellón castellano desde 1474 a 1566"

http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Gresham

Imagenes: Colección "D62"

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