lunes, 13 de febrero de 2012

Medio real enriqueño y la torre de la "Malmuerta"



Esta moneda es un medio real de Enrique III de leyendas DOMINVS MICHI ADICTOR al anverso y ENRICVS REX CASTELLE. La traigo a colación porque seguro que fue testigo de unos acontecimientos que se vivieron en la Córdoba de Enrique III y que han perdurado en la memoria popular en forma de leyenda. Me estoy refiriendo a las historias que envuelven el emblemático monumento cordobés de "La Torre de la Malmuerta".

Cerca de la Plaza de Colón, la torre albarrana de la Malmuerta, se envuelve en la leyenda. La tradición popular asegura que el nombre de la torre se debe a la muerte de una noble dama cordobesa Dña. Beatriz de Hinestrosa manos de su marido celoso D. Fernan Alonso de Córdoba. Cuenta la leyenda, que el nombre de la torre viene de un caballero del rey que en un arrebato de pasión mató a su esposa y al amante de ésta. estos hechos se produjeron en agosto de 1448. Pero estos hechos nunca fuero probados, y el rey Juan como castigo ejemplar condenó al marido celoso a construir esta torre que le debía servir hasta su muerte de prisión.



Al margen del mito, esta torre, que fue edificada sobre una construcción islámica anterior, se levanta en el siglo XV. Por cédula de octubre de 1404 Enrique III, aprobó la construcción de la torre, destinandose a su financiación dinero obtenido de las multas a tahures y garitos. La torre se halla unida a la muralla a través de un arco de medio punto, bajo el que puede apreciarse una leyenda inscrita con datos alusivos a su construcción. En el interior, diversas escaleras conducen al adarve y, más arriba, a la única sala del edificio, con bóveda y abierta al exterior mediante saeteras.



De planta octogonal u ochavada, la torre se apoya en un arco que corta la muralla que va a descansar en la Puerta del Rincón. Bajo el arco se pueden observar las armas reales y una inscripción casi borrada que ha dado pie a una de las leyendas existentes sobre esta torre. Dicha leyenda que se detalla en el libro "Paseos por Córdoba" establece que si un jinete pasando bajo el arco al galope fuera capaz de leer toda la inscripción, en ese preciso instante la torre se derrumbaría y de sus entrañas saldría un fabuloso tesoro que sería propiedad del afortunado lector. reza la citada leyenda "En el nombre de Dios, porque los buenos fechos de los Reyes no se olviden, esta Torre mandó facer el muy poderoso Rey Don Henrique (...) e comenzose a sentar en el año de nvestro Señor Jesv Christo de M.CCCCVI años, (...) e acabose en M.CCCCVIII años".

La torre es maciza hasta la altura del arco pero a partir de él es hueca, albergando unas estancias desde las que parte una escalera de acceso a la plataforma.

Perdida su función defensiva se utilizó como prisión para nobles. Después, ya en el siglo XVIII, el sabio cordobés D. Gonzalo Antonio Serrano realizaba sus observaciones astronómicas desde ella.

En el año 1951, el alcalde Alfonso Cruz Conde promovió la creación de un pequeño museo dedicado a los cordobeses que habían participado en el Descubrimiento de América. Este museo fue inaugurado el 12 de octubre de ese año.

Durante algún tiempo a finales del siglo XX fue sede de la Federación Cordobesa de Ajedrez. Actualmente el edificio se encuentra si uso determinado y cerrado al público.

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